Los testimonios del médico legista que levantó el cuerpo de la adolescente Emely Peguero, y de la patóloga forense que le realizó la autopsia, revivieron la crueldad a la que fue sometida la menor antes de su muerte, al tiempo que dan cabida a otras hipótesis sobre el caso.
Luego de que Marlon Martínez ofreciera su versión de los hechos, los testimonios de los testigos uno y dos del Ministerio Público, van aclarando el camino sobre lo que hizo Marlon con su novia en el interior del apartamento.
La autopsia reveló que el cuerpo de la joven tenía un golpe contuso y mortal en la parte craneal, lesiones en el muslo izquierdo y en la rodilla derecha, así como “diversas contusiones” en su espalda y abdomen, según el testimonio de la patóloga.
Mientras fueron presentadas las imágenes, el principal sospechoso en el asesinato, Marlon, mantuvo un rostro neutro, al contrario de su madre, Marlin, quien se mostraba afectada al observar los restos de la víctima.
La defensa técnica de los imputados maneja la hipótesis de la participación de una tercera persona en el hecho, específicamente de un o una médico por la “precisión” con la que se realizó el aborto, mientras los abogados querellantes consideran que basta con la revelación de que la muerte de la menor fue rápida y violenta, en un lugar donde solo estuvieron ellos dos.
